27/03/2007
por Xose
Roma está llena de rincones y calles con mucho encanto. Hoy os propongo un paseo desde el centro histórico de la ciudad al cercano y famoso barrio de Trastevere.
Qué mejor sitio para comenzar que la piazza della Rotonda, situada en pleno corazón del casco antiguo y con el imponente Panteón de Agripa (it: Pantheon), que por si mismo merece una entrada completa en este blog. Este edificio del siglo I d.c. es el único monumento arquitectónico que ha permanecido intacto desde la época romana hasta nuestros días. En un principio fue el templo dedicado a todos los dioses, para en el año 609 convertirse en la iglesia cristiana de Santa María dei Martiri. Gracias a lo cual ha conservado su aspecto original.
El interior es una gran cúpula diáfana de 43,40m tanto de ancho como de alto. Dicha cúpula es una obra maestra de la ingeniería romana de la época, en la que se aplicaron las últimas técnicas de construcción, arquitectura y composición de los materiales empleados.
Una vez visitado el Pantheon y antes de dirigir nuestros pasos a la piazza Navona, merece la pena tomar la via Seminario y pocos metros después, entrar en la iglesia de San Ignacio de Loyola. Posee unos frescos en el techo que juegan de manera magistral con la perspectiva, dando una profundidad y altura muy logradas.
Ahora sí, encaminémonos hacia la Piazza Navona. Una de las plazas más famosas de la ciudad, situada sobre lo que fuera el antiguo Stadio di Dominiziano. Paseando por ella es fácil imaginar una carrera de cuadrigas, ya que la estructura de la plaza es idéntica al Stadio original. La plaza actual posee dos fuentes laterales y una central: La Fontana dei Fiumi de Bernini. Esta fuente está formada por un obelisco (que originariamente estaba en el Circo di Massenzio) y cuatro estatuas que representan el Nilo, el Ganges, el Danubio y el rio de la Plata.
Saliendo de la piazza por el sur y nada más cruzar el Corso Vittorio Emanuele II nos encontramos con otra famosa plaza de Roma: piazza Campo de´Fiori, antaño era el lugar de la ejecuciones públicas, hoy podemos ver un típico mercado de fruta, especias y flores. Es uno de los rincones que no debemos perdernos de la parte antigua de la ciudad.
Muy cerca, contiguo, nos encontramos con el Palazzo Farnese en la plaza que lleva el mismo nombre. Ese edificio data del siglo XVI y en su construcción entre otros participó Miguel Angel. Desde 1908, año en que se cedió a Francia, el país vecino tiene allí su embajada.
Nos encontramos ahora muy cerca del Tevere (el rio Tiber) que atraviesa Roma de Norte a Sur y que no está muy aprovechado, entre otras cosas porque en ambas orillas discurre pareja una gran avenida de varios carriles donde la circulación no para un momento, es de hecho una de las vias más importantes de la ciudad. Aun así, aventuremonos a cruzar esta inmensa avenida y paseemos hacia el sur con destino a la Isola Tiberina. Durante el camino nos cruzaremos con dos puentes: il Ponte Sisto e il Ponte Garibaldi. Tras ellos comenzaremos a divisar la isola y el Ponte Fabricio (ver imagen), el cual cruzaremos para visitar la Isola Tiberina. Esta isla habitada desde tiempos remotos acoje el antiguo Ospedale Fatebenefratelli y la chiesa di San Bartolomeo
Salimos de la isola por el Ponte Cesio y nos adentramos en el famoso barrio del Trasteve por la Piazza in Piscinula, donde antiguamente se encontraban unas termas romanas. Despues, tras tomar la Via Lungaretta la mejor opción para conocer este barrio es perderse por sus callejuelas, donde iremos encontrando plazas, calles adoquinadas casi sin tráfico y una gran concentración de bares y restaurantes. El corazón del Trastevere es la Pizza Santa Maria in Trastevere, donde es visita obligada la iglesia del mismo nombre que es la más antigua de Roma dedicada a la virgen Maria. Los fragmentos que se encuentran a la derecha del altar datan del año I d.c. y la primera iglesia fue erigida en el actual emplazamiento en el año 337 d.c. Como último dato, las columnas interiores son romanas.
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